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¡Bienvenidos a la Escuela de Padres!

 
logo2Somos un grupo de profesionales de la medicina y la psicología que abrimos esta Escuela de padres a toda la familia: padres, hijos, abuelos y educadores.

Según nuestra experiencia profesional de más de 20 años y nuestra práctica laboral diaria pretendemos asesorar, informar y orientar a los miembros de la familia.

¿Cómo? A través de Artículos y del apartado “Consultas”, desde dónde responderemos con brevedad a tus preguntas y podemos establecer un diálogo privado para seguir la evolución sobre las pautas propuestas.

Esperamos tus comentarios.


-VALENTÍA Y FORTALEZA (P. Benet/octubre 2010) -AUTODISCIPLINA (P. Benet / septiembre 2010) -ESCUCHA ACTIVA CON LOS HIJOS (P. Benet / julio 2010).  -LA AUTOESTIMA EN LA ADOLESCENCIA. (P. Benet. Julio 2010)
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EL EQUILIBRIO SOCIAL: CARACTERÍSTICAS PARA SU DESAJUSTE.REFLEXIÓN. (A. PIQUÉ/JUNIO 2010) -FAMILIA, SALUD MENTAL y COHESIÓN SOCIAL  (A.Piqué / Mayo 2010) -DERMATITIS SEBORREICA. -¿ES EFICAZ EL CASTIGO EN LOS NIÑOS? -TIMIDEZ. -TARTAMUDEO
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SINTONIA MADRE E HIJO como FUNDAMENTO DE SU SALUD PSÍQUICA.
-CONDUCTAS NECESARIAS DE LOS PADRES PARA EL DESARROLLO DEL NIÑO EN ADULTO. (A. Pique; marzo 2011)
-POSIBLES FACTORES DESENCADENANTES DE LAS CRISIS DE MIGRAÑA
-AYUDARLES A SER ELLOS MISMOS
-EDÚCATE para EDUCAR.CADA UNO EN SU LUGAR(I)(Gemma G. Gasulla).
-EDÚCATE para EDUCAR. CADA UNO EN SU LUGAR (II) (Gemma G. Gasulla).
-EDÚCATE PARA EDUCAR. Familia y escuela: un equipo con un único y claro objetivo (I)
Gemma G. Gasulla
-COMPORTAMIENTO DEL NIÑO/BEBÉ EN FUNCIÓN DEL VÍNCULO EXPERIMENTADO CON SU MADRE. (A. Piqué Gelonch; mayo/ 2011)
-EDÚCATE PARA EDUCAR. Familia y escuela: un equipo con un único y claro objetivo (II)-
-DEPRESIÓN POSTPARTO
-
IDENTIDAD PROPIA
-
Los sistemas que determinan el mapamundi de un niño. Gemma G. Gasulla
-EDÚCATE PARA EDUCAR. ¡Eres una maravilla!
Gemma G. Gasulla
-COACHING FAMILIAR
-¿SABÍAS QUE LAS EMOCIONES, SON COMO LOS VIRUS?
- El Vinculo con los Padres, Base de la Madurez. (A pique / octubre  / 2013)
-CHANTAJES POR INTERNET: SEXTORSIÓN
-El Recién Nacido: Inicio del Aparato Mental
-Reflexiones en torno a la educación de nuestros hijos. (A.Piqué. Nov-2015)

SINTONIA MADRE E HIJO como FUNDAMENTO DE SU SALUD PSÍQUICA.

 
El niño, inclusive antes de nacer, está en una ósmosis químico /física / psíquica con la madre (o 1r cuidador). Ha habido grandes estudios acerca de este tema. De entre muchos, destaco a Freud, Bowlby, Davanloo. Esta ósmosis entre madre e hijo se concreta en el vínculo (unión, apego) que se establece entre los dos. Y este “vínculo / apego/ unión” se tiene que expresar en una armonía, en una sintonía entre los dos extremos de esta díada. Es el balanceo (balance) que figuradamente existe entre dos vasos comunicantes: si soplamos en uno de los vasos notamos como se experimenta un cambio en el equilibrio  del otro. La normalidad de los vasos (su vida real) se expresa en el balanceo y la recuperación de su equilibrio.
 
Hoy en día se esta definiendo una nueva, o mejor dicho moderna, teoría del apego, centrada en la localización de las áreas cerebrales rectoras de este proceso (Schore, 1994, et al) y en la vertiente psico-dinámica. Las dos vertientes se unifican, armonizan y se explican con el proceso de “Sintonía”.
 
“Los sentimientos y su regulación (Sintonía) por los mecanismos psíquicos y somáticos son de gran importancia en el desarrollo de la salud. Cuando el niño y su entorno están fuera del equilibrio (balance), y la reparación no se concreta, se produce el trauma..” (Neborsky, Solomon, 2001).
(continuará)





CONDUCTAS NECESARIAS DE LOS PADRES PARA EL DESARROLLO DEL NIÑO EN ADULTO. (A. Pique; marzo 2011)

 
Para que el niño, desde sus etapas más primigenias, pueda establecer un vínculo personalizante y adecuado necesita, primero de su madre (o primer cuidador : relación diádica) y posteriormente, aunque enseguida, necesita de su padre (relación triangular), por lo tanto, necesita de los dos un comportamiento (a) PREDICTIVO, (b) CONSISTENTE, y (c) con CONTINUIDAD TEMPORAL (Bowlby).
 
La Predictibilidad supone, en este lazo afectivo primitivo que se forma entre hijo y madre, constatar y “saber de antemano” lo que sucederá, las reacciones de la madre. El niño tiende a acostumbrarse enseguida a unas conductas placenteras y de acogimiento que deben repetirse y por lo tanto las está esperando y exigiendo.
 
La Consistencia indica que los padres tienen una conducta consecuente con su propia manera de ser; que tienen una personalidad y carácter propio y sólido. Una línea caracterial consolidada; sin cambios bruscos de comportamientos.
 
La Continuidad temporal se refiere a la necesidad del niño de no sufrir abandonos, ni ausencias prolongadas. Necesita captar el influjo directo y constante de sus cuidadores. Por lo tanto, la falta de esta característica se hace patente en las ausencias prolongadas, en los abandonos, separaciones sin restitución y en la muerte.
 
Este vínculo, con las características descritas, se registran en la red neuronal y condicionará las clases de vínculos afectivos que el ser humano desarrollará en su vida de adulto. Por lo tanto, en el caso contrario de falta de alguna de estas características, se verá afectada también la conducta adulta.





POSIBLES FACTORES DESENCADENANTES DE LAS CRISIS DE MIGRAÑA

Son posibles factores:
-Menstruación
-Alteración del ritmo del sueño (tanto por exceso como por defecto)
-Hipoglucemia (es aconsejable evitar el ayuno prolongado)
-Determinados elementos de alimentos relacionados habitualmente con la cefalea son:
      alcohol
      derivados del cacao
      queso
      frutos secos
      cítricos
-Ingesta de sustancias químicas:
      conservantes
      colorantes (nitritos)
      condimentos (glutamato)
-Algunos fármacos
-El estrés emocional: Es un factor desencadenante común. La relajación física y psicológica es una medida útil en el tratameinto de la migraña.







AYUDARLES A SER ELLOS MISMOS

En la educación no se trata de conseguir hijos muy obedientes y supercorrectos, sino de ayudarles a encontrar cómo ser ellos mismos.

Que nos enorgullezca como padres no el que obedezcan, que nos hagan quedar bien, sino el haberles ayudado a desarrollar su propia personalidad y encontrar "su" camino.

Si nos centramos más en su persona interior, lo que necesita, sus sentimientos y les ayudamos a identificar sus objetivos para el futuro y a conseguirlos, los hijos se sentirán queridos y tratados con respeto.

Y ese respeto podrá, entonces, ser mútuo, de ahí puede nacer una buena relación, con discusiones y abrazos, con encuentros y desencuentros. Pero no habrá ni la necesidad de rebelarse en demasía con los padres o el carácter ansioso por represión al querer agradarles.

Podrán sentir que pueden confiar en los padres y nosotros en ellos. Esa es la mejor relación.

Sí es cierto que si no ha podido ser así desde el principio puede haberse instaurado la rivalidad y el desafío exagerado, en ese caso se debe volver al inicio y empezar de nuevo. Nunca es demasiado tarde, porque el cariño mútuo siempre estará (aunque a veces camuflado).

 Pilar Benet
 Psicóloga   Mèdica de Tarragona
 Para consultas al autor:  pilarbenet@tarracosalud.com





EDÚCATE para EDUCAR. CADA UNO EN SU LUGAR (I)

 
Educar no es tarea fácil y, hoy en día, parece que está la cosa aún peor (¿no creéis?).
Muchos padres-madres, profesores… en general educadores, han perdido la potestad de educar y, en consecuencia, la autoridad necesaria para poder llevar a cabo una educación eficaz.
Todos sabemos que como educadores debemos guiar, ayudar, transmitir conocimientos, enseñar a aprender, eso sí, desde el lugar que toca, el del EDUCADOR.
No debemos olvidar que nosotros como educadores, somos la parte que debe demostrar experiencia, madurez, coherencia. Debemos demostrar firmeza en nuestras palabras, firmeza en nuestras expresiones, firmeza en nuestros actos… firmeza, no rigidez. Debemos ser lo suficiente maduros y coherentes (siento repetirme) para poder adaptar esta firmeza a las diferentes situaciones de nuestros hijos o alumnos, a sus situaciones personales o bien a las situaciones externas que les pueden afectar (no debemos olvidar que toda persona es un sistema, y que como sistema, está formada e influida por todo aquello que forma parte de su mapamundi personal, de su propia realidad).
Debemos mantener un equilibrio entre autoridad –sin abuso, sin despotismo y sin maltrato-  y afecto (amor) - sin permisivismo absoluto ni sobreprotección-, esto nos ayudará a ser capaces de tomar nuestro lugar y asumir nuestras responsabilidades como adultos.
 
Por ello como padres-madres y docentes debemos:
-          Hablar claro, pero no alto.
-          Mantenernos firmes, pero no inflexibles.
-          Hablar cuando convenga, y callar cuando sea preciso.
-          Tener una actitud receptiva y responsable.
-           Ser adultos competentes, coherentes y maduros en nuestros actos.
-          “Ponernos en su lugar” y en sus vivencias para entender mejor sus reacciones y sus emociones (probablemente algunas de estas situaciones ya las habremos vivido, ¿no?)
-          Entender que hay cosas que tocan por el momento en que se vive (evitando el permisivismo, ¡está claro!)
-          …
En conclusión, situarnos en el lugar que nos toca manteniendo en todo momento el equilibrio entre afecto y autoridad.
 
Gemma G. Gasulla
Mestra i Orientadora educacional
(formada en Coaching, Pedagogia Sistèmica i PNL)
gemmaggasulla@hotmail.com






EDÚCATE para EDUCAR. CADA UNO EN SU LUGAR (II)

(abril/2011)
Como recordaréis, la primera parte de Cada uno en su lugar se centraba en los educadores, padres-madres y profesores.
En este segundo artículo nos centraremos en la otra cara de la moneda, en el otro grupo de protagonistas, los alumnos-hijos y, principalmente, en esa edad tan mágica, rebelde y explosiva, la adolescencia.
 
Me gustaría que cerrarais los ojos y os transportarais hacia el pasado, hacia vuestro pasado, cuando estabais disfrutando de vuestra adolescencia.
Ahora, intentar poneros en la piel de aquellos chicos y chicas, intentar sentir sus miedos, sus emociones, sus ganas, su energía, su rebeldía contra todos y, a veces, contra el mundo, sus descubrimientos… ¿os acordáis?
Durante este período disfrutábamos, nos peleábamos, nos rebotábamos contra el mundo… (¡Nos creíamos saberlo todo!).
 
Ahora podríais estar pensando: “sí, sí, claro, pero nosotros no hacíamos ni la mitad de lo que hacen los chicos de hoy en día”. Y yo os dejo caer: “¿os habéis preguntado el por qué?”.
Es muy fácil decir que la culpa es de los chicos, de sus comportamientos que rozan los límites, de su manera de hablar, de su rebeldía y oposición contra el mundo… pero, ¿y si intentamos  encontrar una solución a ello?
Podríamos decir que no existen chicos o generaciones de adolescentes peores o mejores, simplemente, que cada generación vive en función de las circunstancias y de los momentos sociales que les rodean y que nosotros como educadores (padres-madres y docentes) les “permitimos” vivir.
Todos sabemos que no es fácil ser padre-madre o docente de los chicos que están viviendo su adolescencia hoy en día, ¿pero les habéis preguntado a los padres-abuelos si fue fácil para ellos esta etapa?
Si los chicos de hoy en día se comportan de manera diferente a la de los chavales de generaciones anteriores, ¿podría ser que los padres-madres y docentes de hoy también se estén comportando de manera diferente a la que lo hacían los padres-madres o docentes de hace años?
 
Recordáis la gran conclusión del primer artículo: “situarnos en el lugar que nos toca manteniendo en todo momento el equilibrio entre afecto y autoridad”. Pues bien, quizás si intentamos aplicar este principio de autoridad entre todos (educadores, sociedad e instituciones) como mayores en edad y madurez, coherentes y con experiencia podremos empezar a cambiar este “calvario” en que se está transformando la adolescencia.
 
La adolescencia tiene momentos difíciles, no podemos negarlo, pero es también una edad mágica llena de descubrimientos, alegrías, lloros, rebeldía, miedos…
Una edad en la que se cree saberlo todo, y en el fondo no se sabe nada.
Una edad en la que cualquiera se comería el mundo, cuando en verdad este mundo asusta.
Una edad en que parece que se pasa de todo y de todos, cuando realmente se está más necesitado que nunca.


Gemma G. Gasulla
Mestra i Orientadora educacional
(formada en Coaching, Pedagogia Sistèmica i PNL)
gemmaggasulla@hotmail.com







EDÚCATE PARA EDUCAR. Familia y escuela: un equipo con un único y claro objetivo (I)

EDÚCATE para EDUCAR                                                                                                  Gemma G. Gasulla  Mayo 2011
En la educación de los chicos y chicas (máximos protagonistas de este mágico e importante proceso) existen dos grandes pilares: familia y escuela.
Éstos intervienen de manera directa en su educación y pueden y, en cierta manera son, los que deciden que ésta sea más o menos eficaz.
FAMILIA
La familia es el primer gran maestro desde el nacer, que nos acompañará día a día y que será el primer y más importante estamento dentro de nuestra educación.
La familia:
- Es la primera que toma parte en nuestra “formación”.
- Ella es espejo y ejemplo. Seguramente, los que sois papás os acordaréis de aquel día cuando vuestro peque repetía esas palabras que habían salido de vuestra boca, esos gestos tan particulares que os acompañan…
- Ella transmite en primera instancia los más importantes valores que enraizarán dentro de cada uno y que le acompañarán y le ayudarán a crearse a sí mismo.
- Ella es la EMPRESA MÁS IMPORTANTE DE NUESTRAS VIDAS (este punto lo veremos en próximos artículos, ya que merece la pena pararse a pensar en ello).
ESCUELA
La escuela es el segundo gran estamento al que se abren nuestros hijos.
La escuela:
- Es el segundo gran grupo al que se sienten pertenecer.
- Ayuda a transmitir los valores y conocimientos que facilitarán a los niños y jóvenes (adultos del mañana) encontrar su lugar.
Ambos pilares, FAMILIA y ESCUELA persiguen un único y claro objetivo: EDUCAR EN VALORES Y CONOCIMIENTOS.
(Continuará…)





COMPORTAMIENTO DEL NIÑO/BEBÉ EN FUNCIÓN DEL VÍNCULO EXPERIMENTADO CON SU MADRE. (A. Piqué Gelonch; m

 
En esta comunicación dejo de considerar los vínculos afectivos no resueltos por parte de la madre / padre, las situaciones vivenciales traumáticas soportadas por el niño y sus frustraciones y represiones emocionales sufridas. Me centro exclusivamente en el estudio que M. Ainsworth hizo del comportamiento de niños en relación con su madre y en función de extraños.
 
El equilibrio del niño, medido como seguridad en sus relaciones con el mundo, depende, según los estudios que realizó M. Ainsworth junto a Bowlby, de la situación en que la madre actúa y está en su mundo circundante. M.Ainsworth encontró varios estilos de comportamiento del niño en su estar situado frente a los demás. La conducta del niño frente a los demás se corresponde a la situación existencial en que se encuentre su madre. Definió tres situaciones de la madre en referencia a su hijo – bebé. Estas fueron: (a) La madre sola con el niño; (b) La madre con un extraño y su niño; y (c) Un extraño solo en presencia del niño y sin su madre. En estas tres situaciones estudió la conducta del niño. Constató que la conducta del niño era segura en la situación (a), es decir si el niño estaba solo con la madre. La conducta del niño era ambivalente –entre segura e insegura, retraída - si la madre estaba junto o en presencia de un extraño (b). Y su conducta era totalmente retraída y evitativa si estaba solo en presencia de una persona extraña.
 
De lo anteriormente dicho, y con lo explicado por Bowlby, el vínculo experimentado por los niños con sus padres se llega a internalizar de tal manera que queda como el troquel de los comportamientos y de las vivencias que el niño desarrollará en su futuro. Si el vínculo vivido por el niño está basado en la seguridad podrá explorar el mundo que le circunda con seguridad y madurez. En cambio si esta unión, vínculo, es negativo, su troquel de actuación en los comportamientos normales de la vida, se verán, con toda seguridad, afectados.
 
Para consultas ver las obras de Ainsworth, M.D.S., y otros: 1ª: “Patterns of attachment: A psychological study of the Strange Situation”; 1978; Hillsdale, NJ: Erlbraun. 2ª: “Effects on infant-mother attachment of mother’s unresolved loss of an attachment figure, or other traumatic experience”. In C.M. Parkes, J y otros (Eds), “Attachment across the life cycle (pp 160-186) London: Routledge.
 
antpique@gmail.com




EDÚCATE PARA EDUCAR. Familia y escuela: un equipo con un único y claro objetivo (II)

Gemma G. Gasulla Mayo 2011
 
Como comentamos en el artículo anterior, FAMILIA y ESCUELA persiguen un único y claro objetivo: EDUCAR EN VALORES Y CONOCIMIENTOS.
Educar en valores y conocimientos que ayuden a nuestros chicos a forjarse su propia identidad y personalidad.
Por ello, si quieren lograr el mismo objetivo, ¿no sería mejor unir fuerzas para facilitar su consecución?
Familia y escuela forman, o deberían formar, UN EQUIPO. Un equipo sólido y unido que debe:
- Mostrar valores claros.
- Ser unidad: “ir todos a una”. (Aunque existan diferentes puntos de vista, no debemos olvidar que la meta es la misma).
- Guiar y acompañar en las decisiones.
- Crear compromiso.
- Dar unas direcciones claras.
- Educar en autonomía, marcando los límites necesarios para una educación eficaz.
- Dar espacio cuando sea necesario.
- Mostrar y actuar en coherencia.
- Encontrar su lugar para poder ayudar a los chicos a buscar, forjar y encontrar el suyo propio.
-Actuar en todo momento en concordancia con el objetivo, la EDUCACIÓN y FORMACIÓN DE NUESTROS HIJOS-ALUMNOS.
 
Familia y escuela acompañan de la mano, son ejemplo, guían, observan, escuchan, preguntan y no dejan de ayudar a desarrollar al máximo las capacidades, valores y habilidades de nuestros chicos para que puedan ser personas y lleguen a ocupar el lugar que les pertenece.
 
Gemma G. Gasulla
Mestra i Orientadora educacional
(formada en Coaching, Pedagogia Sistèmica i PNL)
gemmaggasulla@hotmail.com





DEPRESIÓN POSTPARTO

postparto
-Se da cuando la madre ha desarrollado una depresión después del nacimiento del hijo.
-Puede presentarse poco después del parto. Normalmente se da dentro de los 3 primeros meses o incluso al cabo de un año.
-A veces la madre no sabe hallar por sí sola el motivo (aunque sí existe), ya que el bebé puede ser muy deseado.
-Es relativamente frecuente.

Posibles causas:
-Cambios hormonales., corporales, en las relaciones laborales y sociales o familiares.
-Estrés.
-Pérdida de libertad.
-Falta de sueño.
-Dudas de si podrá ser una buena madre.
-Conflictos emocionales por ambivalencia de sentimientos hacia el bebé.
-No aceptar como normal la ansiedad, irritación, inquietud, culpa (tanto hacia el bebé como familiares que pretenden ayudar…) ya que es lógico sentirlos en esta etapa.
-Exceso de responsabilidad.
Síntomas:
-Parecidos a los de la depresión: ansiedad, irritabilidad, sensación de inutilidad, inseguridad, falta de interés o incapacidad para hallar placer, fatiga, sentimientos negativos y positivos hacia el bebé, insomnio, pérdida de apetito, puede haber miedo a quedarse a solas con el bebé, preocupación exagerada o nula, culpabilidad por no poder sentir la felicidad esperada, miedo a padecer un trastorno emocional.
Solución:
-Descartar si hubiera un problema médico.
-Psicoterapia.
-Pedir ayuda y hablar claro a los familiares.
-No esconder los sentimientos.
-No querer ser perfecta.
-Retomar tiempo para sí misma. Descansar.

Pilar Benet
Psicòloga. Mèdica de Tarragona
pilarbenet@tarracosalud.com